
¿Qué hacer durante las primeras 24 horas tras un ciberataque?
Los ciberataques ya no son un riesgo exclusivo de las grandes compañías. En la actualidad, pequeñas y medianas empresas de todos los sectores se enfrentan a amenazas como el ransomware, el phishing o el robo de información, capaces de interrumpir la actividad y generar importantes pérdidas económicas y reputacionales.
Cuando un incidente de este tipo ocurre, actuar con rapidez puede marcar la diferencia entre una incidencia controlada y una crisis de mayor alcance. Por eso, las primeras 24 horas son decisivas para contener el ataque, proteger la información y acelerar la recuperación del negocio.
Las primeras señales de un ciberataque
No todos los ataques se manifiestan de la misma forma, pero existen algunos indicios que pueden alertar de que algo no va bien:
- Archivos cifrados o inaccesibles.
- Equipos que funcionan de forma inusual o mucho más lenta.
- Accesos no autorizados a cuentas o sistemas.
- Mensajes de rescate solicitando un pago para recuperar la información.
- Envío de correos electrónicos desde cuentas corporativas sin autorización.
- Caídas inesperadas de servicios o aplicaciones.
Ante cualquiera de estas situaciones, es importante evitar decisiones precipitadas y seguir un protocolo de actuación.
Paso 1. Contener el incidente
El primer objetivo debe ser impedir que el ataque continúe propagándose.
Para ello es recomendable:
- Desconectar de la red los equipos afectados.
- Limitar el acceso a los sistemas comprometidos.
- Evitar conectar dispositivos externos.
- No eliminar archivos ni reiniciar equipos sin el asesoramiento adecuado, ya que podrían perderse pruebas importantes para la investigación.
Paso 2. Informar al equipo responsable
La comunicación interna es clave.
Es importante informar inmediatamente a las personas responsables de informática, dirección o al proveedor tecnológico para coordinar la respuesta y evitar actuaciones individuales que puedan agravar la situación.
Si la empresa no dispone de un departamento especializado, conviene contactar cuanto antes con profesionales en ciberseguridad.
Paso 3. Evaluar el alcance del ataque
Una vez contenido el incidente, será necesario identificar:
- Qué sistemas han resultado afectados.
- Si se ha producido una pérdida o filtración de información.
- Qué datos pueden haberse visto comprometidos.
- Qué servicios permanecen operativos.
Esta evaluación permitirá priorizar la recuperación de la actividad.
Paso 4. Cumplir con las obligaciones legales
En determinados casos, especialmente cuando existen datos personales comprometidos, la empresa puede estar obligada a comunicar el incidente a las autoridades competentes y, en determinadas circunstancias, a las personas afectadas.
Actuar con transparencia y dentro de los plazos establecidos contribuye a minimizar el impacto legal y reputacional.
Paso 5. Recuperar la actividad de forma segura
La recuperación debe realizarse de forma planificada.
Antes de volver a conectar todos los sistemas conviene comprobar que el origen del ataque ha sido eliminado, restaurar la información desde copias de seguridad verificadas y reforzar las medidas de protección para evitar nuevos incidentes.
Reanudar la actividad demasiado pronto puede provocar que el problema vuelva a repetirse.
La prevención sigue siendo la mejor defensa
Aunque ningún sistema es infalible, muchas incidencias pueden minimizarse mediante una estrategia preventiva basada en:
- Formación periódica a los empleados.
- Copias de seguridad actualizadas.
- Sistemas de autenticación multifactor.
- Actualización constante de software y dispositivos.
- Protocolos internos de actuación ante incidentes.
- Evaluaciones periódicas de los riesgos tecnológicos.
Prepararse antes de que ocurra un ataque es una de las mejores inversiones que puede realizar una empresa.
¿Qué papel juega el seguro ante un ciberataque?
La tecnología y la prevención son fundamentales, pero cuando un incidente consigue superar las medidas de protección, contar con una cobertura adecuada puede resultar decisivo para reducir su impacto.
Un seguro adaptado a los riesgos cibernéticos puede ayudar a afrontar gastos derivados de la recuperación de datos, la interrupción de la actividad, la responsabilidad frente a terceros, la gestión de incidentes o el asesoramiento especializado durante la crisis, siempre dentro de los límites y condiciones de la póliza contratada.
En Mutuarisk analizamos los riesgos de cada empresa para ofrecer soluciones aseguradoras adaptadas a su actividad, tamaño y nivel de exposición. Porque proteger un negocio hoy también significa prepararlo frente a amenazas digitales que evolucionan constantemente.
Si quieres conocer cómo reforzar la protección de tu empresa frente a los riesgos cibernéticos, contacta con nosotros y descubre las soluciones que mejor se adaptan a las necesidades de tu organización.












